Diseñamos y operamos shows que el público no ve.
Solo los siente.
Da igual si es una sala de cien personas o un festival al aire libre. Cuando empieza el show, la implicación es la misma. La luz tiene que estar donde tiene que estar, en el momento exacto.
Llevamos más de doce años en esto. Lo que cambia es el presupuesto. Lo que no cambia es cómo nos tomamos el trabajo.
Primero la música. Luego hablamos de luz.
Qué tiene que hacer sentir tu show y cómo lo cuenta la luz.
Visualización, programación, rider. Todo resuelto antes del día de carga.
En la consola cada noche. Presencia total.
Cuéntanoslo. Sin compromiso, sin formularios de tres páginas.